La riqueza artística de los Museos Vaticanos

Los Museos Vaticanos guardan en su interior los que posiblemente son los tesoros escultóricos, pictóricos, y de arte en general, más importantes del mundo

Como ya es sabido, la Ciudad del Vaticano es un Estado independiente situado dentro de la propia Ciudad de Roma, donde tiene su sede principal la Iglesia Católica, y donde también fija su residencia el Sumo Pontífice.

Para el turista que pasa unos días en Roma, será un día inolvidable visitar la impresionante riqueza artística de los Museos Vaticanos, independientemente de cuáles sean sus creencias, ya que podrá contemplar obras fundamentales de la Cultura Occidental.

Cada año el Vaticano recibe millones de visitantes, interesados no sólo en el aspecto religioso, sino también en el artístico y cultural. Los Museos Vaticanos comprenden todas las obras de arte que el público puede visitar, incluyendo la propia Capilla Sixtina, y que representan la parte más hermosa y espectacular de la historia de la Iglesia.

El origen de esta gran colección está en el interés de Julio II nombrado Pontífice en el año 1503, y que ya era poseedor de una gran cantidad de piezas. Posteriormente, los siguientes a él siguieron aumentando las posesiones, hasta llegar a nuestros días.

La riqueza artística de los Museos Vaticanos

Tanto los edificios pontificios, los monumentos y estatuas, los jardines e incluso la propia Biblioteca Vaticana forman parte de los Museos Vaticanos. Podemos destacar, a riesgo de quedarnos cortos, los Museos Gregorianos, la Pinacoteca, el Museo de Antigüedades, todos ellos con impactantes muestras, además de los denominados Palacios Pontificios: El Palacete del Belvedere, las estancias de Rafael y la gran Capilla Sixtina, una de las expresiones más bellas del arte en toda la historia de la Humanidad.

Los turistas pueden acceder fácilmente al Estado Vaticano, que está muy bien comunicado con toda la ciudad, a través los transportes públicos como el metro, el autobús o el tradicional tranvía romano.