Vacaciones de invierno en familia

Una buena alternativa para las vacaciones de invierno, es el esquí en familia. Esta actividad permite el contacto con la naturaleza de una forma única

Un viaje de esquí, debe ser planificado hasta el último detalle. Lo primero decidir el tipo de alojamiento al que desea ir, una cabaña, hotel o la estación de esquí.

Las estaciones de Esquí, no son todas iguales, tienen diferentes tipos de carreras, unas adecuadas para niños y otras muy avanzadas, una buena idea es pedir referencias a amigos, familiares o buscar en internet comentarios de personas que se hayan alojado en esos lugares.

Debemos asegurarnos que los pequeños estén bien preparados para soportar las bajas temperaturas, llevar ropa resistente al agua y abrigadora es buena idea. Una vez que tenemos decidido el alojamiento, lo segundo es calcular el tiempo de llegada, para evitar llegar al centro de esquí de noche, ya que eso implica el uso de cadenas, placas de hielo y demás cosas necesarias.

Llevar un poco más de comida y bebida de la que normalmente llevamos a otro tipo de viaje, el estado de la carretera puede aumentar el tiempo de trayecto. Tenemos que tener el móvil cargado para cualquier emergencia que pudiera presentarse.

Vacaciones de invierno en familia

Durante el trayecto es útil que vayas hablando positivamente de la experiencia en especial si es la primera vez de tus hijos en la nieve, prepáralos para que disfruten de la experiencia. El uso de cascos y gafas de Esquiar es básico, los protegerán caso de caída, algo común cuando recién se aprende a esquiar.

Ya en la estación de esquí, hay que iniciar el contacto con la nieve, y nada mejor que buenas clases impartidas por profesionales. Las clases en familia son buena idea, a la vez que ayudan a los hijos a hacer nuevas amistades, los niños se motivan más si van con niños de su edad.

Lo más importante del viaje, es asegurarte que todos se diviertan, el esquí es un deporte que puede traer muy buenos recuerdos para todo la vida.